Anders Ericsson, un profesor de Psicología de Florida State University, asegura que se necesitan 10,000 horas de práctica para convertirse en un experto en algo. Se necesitan aproximadamente 250 horas de vuelo certificadas antes de poder poder siquiera aplicar a una aerolínea como piloto comercial.

Pero cuando te conviertes en padre, la vida no te da la oportunidad de practicar antes. Es un trabajo en el que debes aprender sobre la marcha y el “material de trabajo” se trata ni más ni menos que la vida de otros seres humanos: tus hijos.

En Postmates sabemos el papel tan importante que juegan los papás en la vida de sus hijos, es por eso que este Día del Padre los reconocemos compartiendo la historia de Erick Díaz y Jorge Tapia, de nuestro equipo de repartidores.

Erick, de 39 años, es abogado egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM, y papá de Itzel, su pequeña de 5 años. Actualmente labora en un despacho jurídico, y en sus tiempos libres es repartidor de Postmates para obtener un ingreso extra. Lo que más disfruta de trabajar en Postmates es el contacto con la gente, conocer nuevas personas y lugares. Una de las ventajas que encuentra al trabajar con nosotros es el poder manejar sus propios horarios, para poder pasar más tiempo con su hija.

Mi motivación más fuerte son las personas que me rodean, las personas que quiero y que me quieren, entre ellas, mi hija. Porque desde que tienes un hijo, te cambia la vida totalmente; se vuelven tu luz, tu motor y tu energía para salir adelante”, comenta Erick.

Jorge, de 39, es padre de cuatro hijos: el mayor de 17, la única niña de 12, y otros dos niños de 9 y 6 años. A sus hijos les encanta la idea de que su papá trabaje en Postmates porque usa la motocicleta todos los días, y en su familia son aficionados de este vehículo.

Para Jorge, transportarse en su moto no es lo único que disfruta acerca su trabajo en Postmates: “Yo soy muy sociable, entonces tratar con la gente es algo que me hace muy feliz. Siempre trato de hacer mis entregas lo más rápido posible para que llegue a tiempo y caliente la comida, para poder sacarle una sonrisa a los clientes. Además de que me da una oportunidad de tener tiempo para estar con mis hijos, cada día me acerco más a cumplir el sueño de poder tener su casa como realmente la merecen.”

Así como Erick y Jorge, detrás de cada pedido de Postmates que recibes siempre hay una historia que contar. Este Día del Padre celebramos el esfuerzo, valentía y superación de nuestro equipo de repartidores que también son papás.

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